La falta de atención por una distracción, está presente en el 60% de los accidentes de circulación.Conducir requiere de nuestros cinco sentidos, para identificar y organizar todas las informaciones que recibimos y tomar las decisiones más adecuadas en cada momento. Lo que pasa cuando conducimos normalmente, es que nuestra mirada se distribuye entre la carretera, lo que ocurre a nuestro alrededor (visión periférica), los espejos retrovisores y el cuadro de mandos (velocímetro y otras informaciones), en cambio cuando mantenemos una conversación o vamos pensando en nuestras cosas, centramos sobretodo la vista en la carretera y reducimos drásticamente la visión periférica y la mirada a espejos y cuadro de mandos, dándose la falta de atención necesaria para conducir. Existen diferentes causas que se han demostrado influyentes en las distracciones: Visuales. Señalización vial incorrecta, cambios bruscos en la luminosidad (entrada y salida de túneles, deslumbramientos), mirar algo externo a la conducción (un paisaje, un anuncio publicitario, escaparates, un accidente de tráfico), buscar en un mapa, ponerse el cinturón en marcha, encender un cigarrillo, buscar música en la radio o CD, manipular el navegador GPS en marcha, buscar en la guantera… Auditivas. Personas gritando dentro del habitáculo, uso del teléfono móvil, uso de cascos o auriculares… Otras causas. Temperatura interior inadecuada, conocer la ruta y por ello bajar la atención, depresión, ansiedad, sueño, fatiga, concentración en problemas personales, efectos de drogas, alcohol o medicamentos…
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2012



